La actividad económica avanzó un 0,1 por ciento mensual y quedó lejos de compensar la caída de julio. En la comparación interanual retrocedió un 1,7 por ciento. Los datos anticipan un tercer trimestre negativo, luego de la contracción del producto registrada entre abril y junio.
La economía argentina se mantuvo prácticamente estancada en agosto. El Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae), publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), registró una mejora del 0,1 por ciento respecto de julio en la medición desestacionalizada, insuficiente para revertir el fuerte retroceso del mes anterior.
En términos interanuales, el indicador cayó un 1,7 por ciento y acumuló su segunda baja consecutiva. Por su parte, la serie tendencia-ciclo muestra que la actividad permanece en niveles similares desde el segundo trimestre de 2025.
El resultado debilita las posibilidades de una recuperación durante el tercer trimestre y eleva el riesgo de que se encadenen dos períodos consecutivos de contracción, una situación habitualmente definida como recesión técnica.
Un repunte insuficiente para revertir la caída
El producto interno bruto había retrocedido un 0,6 por ciento en el segundo trimestre frente a los primeros tres meses de 2026. Con ese antecedente, la evolución de julio y agosto deja un escenario desfavorable para el período comprendido entre julio y septiembre.
Según estimaciones de Gonzalo Carrera, analista de la consultora Equilibra, la actividad debería crecer más de un 8,5 por ciento mensual en septiembre para evitar otra caída trimestral. Incluso con una mejora del 1,5 por ciento en ese mes, el trimestre cerraría con una contracción estimada del 2,3 por ciento.
Estas proyecciones se realizan a partir del Emae, un indicador que aproxima la evolución del producto y cuyos resultados pueden revisarse cuando se incorpora nueva información. Por lo tanto, el dato de agosto anticipa un deterioro, aunque todavía no permite confirmar el resultado trimestral.
Industria y comercio, entre los sectores más afectados
El desempeño de la economía continúa mostrando diferencias entre actividades. De acuerdo con el análisis de Equilibra, los sectores primarios retrocedieron un dos por ciento mensual en agosto, con una caída del tres por ciento en el agro y un aporte negativo de la pesca.
Las actividades no primarias recuperaron alrededor de un uno por ciento. Sin embargo, la industria, la construcción, el comercio, el transporte y la intermediación financiera permanecieron más de un cuatro por ciento por debajo de los niveles de marzo.
En la comparación con febrero de 2025, la industria y el comercio aparecen como los rubros más golpeados, con retrocesos del ocho y del siete por ciento, respectivamente.
En términos interanuales, petróleo y minería, junto con restaurantes y hoteles, estuvieron entre las actividades con mejoras más importantes durante agosto. Ese desempeño no alcanzó para compensar las bajas del resto de los sectores.
La demanda débil condiciona la producción y el empleo
La situación industrial refleja las dificultades del mercado interno. Según una encuesta del Indec, el 54 por ciento de los empresarios manufactureros identifica la insuficiencia de demanda como el principal factor que limita la producción.
La competencia de productos importados y la incertidumbre económica aparecen entre los otros obstáculos mencionados, aunque con menor incidencia.
Las expectativas laborales también son acotadas: apenas el 4,9 por ciento de los industriales prevé aumentar su personal durante el último trimestre del año.